Algo en común
Entre tantas coincidencias
casuales, Livier y Salvador se encontraron en la privada. A pesar de sus diferencias
aparentes, ambos compartían una sensación de no pertenencia en un mundo que no
los comprendía. Poco a poco, se convirtieron en amigos, y Livier se convirtió
en el apoyo que Salvador necesitaba para aceptarse a sí mismo.
Comentarios
Publicar un comentario